Caballito de Troya

Thursday, August 14, 2008

Aniversarios: el editor


Con este texto inicio una serie de posts relacionados con la gente que ha sido importante para mí en los últimos cuatro o cinco años. Antes no había gente importante (o bueno, sí, pero eran épocas tristes oscuras medievales que han pasado a la historia, thanks god). A mi editor, Carlos López, lo conocí por estas fechas hace cuatro años. Llegué a Praxis y le enseñé el original de mi libro, Miel en ciernes. Leyó unos textos y me dijo “te voy a publicar”. Luego fuimos a comer mariscos al Mi gusto es. Él se enfermó del estómago y yo no (juar juar). Después, como en noviembre, empecé a trabajar ahí. El segundo día ya me aborrecía. “Dejaste un desmadre ayer”. Ya aprendería yo que, por “un desmadre”, él entiende una cuchara en la mesa y no en el fregadero, un servilletero mal acomodado, un libro sobre el escritorio. “Yo sólo soy feliz cuando hay orden; o bueno, no soy feliz, pero me siento tranquilo.” De él he aprendido que entre amigos es necesario perdonar un chingo de cosas y que, después de todo, si hay afecto, en realidad no puede haber afrentas. También que las comillas francesas son las que deben ir primero. “Son las nuestras, son más bonitas y te dan más opciones: primero las francesas, luego las inglesas y al final las simples. Ten más cacumen.” En abril del 2005 dejé Praxis por lo ocurrido en Casa del Poeta el día de mi presentación. Él se enojó conmigo, yo me indigné y fui a recoger mis chivas unos días después. La verdad es que yo sí solía ser un desmadre (creo que no se me ha quitado la costumbre): a veces llegaba cruda, otras veces no iba, pero sí trabajaba, lo juro. Él nunca estuvo conforme con mi chamba, porque en realidad él nunca está conforme con nada. “Tiene que salir a la primera, en pantalla.” Su sabiduría (no milenaria pero sí añeja) respecto a la vida y a las personas es amplia, implacable, pero no exenta de ternura y conmiseración, claro, a su manera. “Pobre güey, da lástima. Ai anda oliéndole los pedos a esa vieja fea y soportando sus desplantes, pero qué más puede hacer. ¿Quién más le va a aflojar?” Además de hacerme reír, Carlos ha resultado una extensión familiar muy importante para mí: una especie de figura paterna, menos exigente que la cromosómica. Un día (por alguna extraña razón yo estaba sobria mientras él bebía) me dijo una de las cosas más sabias que he escuchado respecto a Nosotros los Borrachos y el Alcohol: “siempre desconfía de los abstemios. El alcohol te hace hacer pendejadas y, por lo tanto, te obliga a ser humilde. Cuando recuerdas lo que hiciste la noche anterior, no te queda otra más que ser humilde. Los abstemios no quieren perder el control. Se alejan del alcohol porque saben que los va a descubrir haciendo pendejadas y son suficientemente arrogantes para suponer que ellos nunca hacen pendejadas.” Cuando le leí unos textos hace poco, me dijo: “Es necesario que lo sepas: todas las pendejadas que haces cuando estás peda se te perdonan por tu poesía.” Ufff, al menos. Y bueno, no es que haga muchas pendejadas, el problema es que su editorial complota contra mí y termino tirando cosas: lámparas, muebles, etcétera. Me ha ayudado en tiempos de crisis (“me pagas cuando te ganes el Aguascalientes”), me ha “prestado” botellas de vodka (ha, pues, aliviado mi lumpenindigencia cultural) y hasta me ha dejado chillar a lágrima viva en su cama de agua. “Qué panchera eres. No mames. Estás mal, estás muy mal.” Me ha dado consejos y me ha pedido los míos. En fin, que yo, como muchas otras personas, he disfrutado de su límpida generosidad.

Frases históricas Carloslopianas
“Yo sí salí de Guatemala para entrar a Guatepeor”
“Ese güey es salinista”
“Ese culero es un pinche fascista”
“Pobre (octogenaria escritora), de este año no pasa. Eso es seguro”
“Sí, ronca” (al preguntarle sí conocía a cierta conurbada poeta)
“Son unos teporochos culturales”
“Ellas ya saben que conmigo no hay amor”
“¿Quién, tu amiga la fea?”
“Se ve que tiene celulitis”
“Escribes como apache. ¿Qué es eso de Director Praxis?”
“Está lleno de faltotas”
“Es de hombres saber perdonar”
“Ten más cacumen”
“Ese culero es un pinche pedigüeño oenegero”
“Esos culeros (sendos editores independientes) se mueven de una forma delincuencial. Son unos delincuentes culturales”
“Ese hijo de la chingada es panista. Su pinche revista se la paga Calderón”
“(influyente poeta) es un verdadero pendejo, porque hay falsos pendejos, pero ese güey es genuino”
“Ese güey es un indigente cultural”
“¿Quieres ir a los caldos con Doña Esther?”
“A ver cuándo me traes barbacoa (yo soy el duende de la barbacoa, antes le llevaba de vez en cuando ensalada, por lo del colesterol, hasta que me di cuenta de que siempre está comiendo porquerías)”
“No es coche, es Mercedes” (a pregunta de joven poeta de si traía coche)
“Tengo una cena y voy a tener que chupar”


Momentos clásicos
El día que su gatito (tuvo uno) rompió la cama de agua.
El día que la editorial se inundó por la cama de agua rota.
El día que me corrió.
El día que su empleada doméstica se largó, después de sentenciar: “Su neurosis y mi neurosis no van a compaginar”.
El día que me prestó dos Procesos.
El día que se le olvidó.
El día (cinco meses después) que se los devolví y montó en cólera. Había tenido que ir a Proceso a comprarlos porque pensó que alguien se los había robado. “Pero a ti te vale madres. Todo te vale madres.”
La vez que mandó amenazar a Nutte conmigo: “Dile que si no me paga lo voy a quemar con todos mis contactos.”
La vez que me mandó a cobrarle a poeta pedigüeño oenegero. “Si ves a ese culero, que te dé mi lana.”
Las múltiples ocasiones que ha acogido en su casa indigentes culturales por unos días y luego ya no sabe qué hacer con ellos.

Arrggghhh

Me estaba comiendo un mango cuando descubrí una cosa que se movía: un gusano!!!!! Preguntas frecuentes después de ello: ¿había más gusanos? ¿Me comí uno? ¿Moriré si ese es el caso?

Thursday, August 07, 2008

Comentarios del Pávido Návido


El buen Pávido Návido (cuyo blog me hace reír harto) nos manda sus acotaciones a mi post de las clasificaciones alcohólicas. Lo publico íntegro y en un post porque, como todos sabemos, el tema de las libaciones es mucho muy bastante importante por estos rumbos y, no le aunque que esté sobria, todos los días, en mi corazoncito, pienso con mucho cariño y respeto en todas las botellas de güisqui y vodka que me he tomado y con gran deseo y entusiasmo en todas las que faltan. Por eso, y sólo por eso, me estoy tomando religiosamente todos los días un tecito de boldo para acondicionar el higadeux para mi magno complaños 26 y las tradicionales fiestas ebrias mexicanas. En fin, que yo no sabía que el Pávido vive en Tlane (ya vamos viendo quién será el joven becario, Nandino, etc, etc, del futurible Peña Nieto mandat). ¿Por cierto, Pávido, qué opina usted acerca de la muy intelectual afirmación vertida por Galilea Montijo respecto a que Peña Nieto es muy muy guapo? Yo tengo la impresión de que tiene un tic que le hace parecer, en muchas ocasiones, que está oliendo mierda. ¿O será que sí huele alguna mierda cercana (asuntos montielescos, por ejemplo)?


Otro, y muy último, en fin: según mi santo padre el día de hoy es mi santo, sin embargo, ni sus luces: no me llamó para felicitarme. Desde aquí le recuerdo (no sólo a él, sino a todos astedes jijos) que próxima está la fecha en que conmemoro mi onomástico y me hago más ruca. Mis intentos de hacerme pasar por una mujer más joven se fueron a la mierda cuando ciertas personas, suponemos que de buena fe, empezaron a publicar mi puto año de nacimiento en antologías, revistas y esas madres. ¡Y yo que me iba a quitar dos añejos, ya no pude! En fin, el 8 de septiembre es mi aniversario, favor de no cantarme la rola de mecano.

El comment del Pávido:

"Sin ánimo de sonar pedante creo que faltó el enocore, ese momento que remata de la mejor manera una molto vivace o un fortissimo. ej. todavía en la mañana nos echamos un encore con las caguamas que sobraron.Está también el inter mezzo, que a veces se ocupa para echar algo de bajón.Las arias, que son borracheras acompañadas por el canto, generalmente del género vernáculo.Besos y copas (comment al comment: ¿cuáles copas? si quiera mándalas)"
El P.N.

Imagen: el Pávido en actitud religiosa apura con esmero y devoción algo que probablemente sea pulque o mezcal en el caliz. El blog del PN: http://pulqueparados.blogspot.com

Saturday, August 02, 2008

The ultimate clasification for liquid pleasures


Ayer me dirigí al centro a encontrarme con el Zapatita. Como siempre dio frases que pasarán a la historia por lo graciosas, misteriosas y ocurrentes. Cosas como: "las mujeres jóvenes no quieren dinero; quieren un atleta" (suponemos, aunque no preguntamos, que para asuntos de cama; a no ser que la dama sea una güevona que quiera que le carguen las bolsas del mandado o una loca que encuentre regocijo al poner tablas gimnásticas a sus amantes). Asimismo, comentó que, con los licores, él andaba piano, sí, piano, lento, es más, pianíssimo. De aquí, pues, inventamos la correcta, culterana y por lo tanto más glamorosa clasificación de borrachos y borracheras. Se las presento:


Adagio: borrachera sentimental y nostálgica. Ej: "Ayer empezó vivace, pero a la segunda botella se puso adagio".


Allegro: borrachera sencilla y feliz, sin demasiado alcohol. Ej: "Él siempre anda en allegro".


Andante: borrachera no muy ruda, pausada, el un día sí y un día no que todos los aficianados a las libaciones algún día hemos practicado.


Crescendo: borrachera que originalmente no se planeaba tan forte. Ej: "Fue en crescendo desde el martes: el viernes ya traía un fortíssimo".


Diminuendo: cuando mete el freno de motor después de varios días interpretando las glorias de Baco. Ej: "Ya voy en diminuendo; hoy me tomé dos cervezas y ya".


Espressivo: típico borracho mientamadres.


Forte: borrachera seria, medio oscura y de alcance considerable, pero menos que:


Fortíssimo: borrachera o borracho agudos, oscuros y temibles. Describe las típicas borracheras dolientes o depresivas; duelos amorosos y de difuntos. Se suelen hacer cosas arriesgadas y hasta temibles: aventarse al tráfico, hacer escándalos públicos peligorsos a media noche, golpear a los amigos, patear mingitorios en los baños del Covadonga, etcétera. Ej: "Lleva dos meses en fortíssimo. Tanto así que extrañamos sus scherzos".


Largo: borrachera común viernes-sábado. Ej: "Vamos en largo; mejor compremos una botella y vayamos a tu casa".


Maestoso: borrachera extraña (o borracho extraño) caracterizada porque no perdemos la compostura ni la dignidad en ella y andamos tan tranquilos como si nos hubiérmos metido un té de tila. Ej: "Es díficil verle un scherzo; normalmente se mueve en maestoso".


Molto vivace: vivaz y animado, borracho o borrachera un poco más locuaz que el allegro, pero en la cual el borracho todavía es soportable, gracioso, jocoso y buena compañía. Ej: "Trajo un molto vivace toda la noche".


Moderato: borracho o borrachera a medias.


Piano: borrachera o grupo de borracheras suaves, es más, ni siquiera son borracheras, tan sólo digestivos: los tres o cuatro tragos que recomiendan los mamones de salubridad.


Pizzicato: el primer trago; el que anuncia lo que ha de venir.


Presstíssimo: borracho o borrachera rápida. Ej: "es un presstíssimo de lo peor, con cinco tragos ya está en el suelo".


Scherzo: borracho o borrachera menos temible que el fortíssimo, pero un poco menos tolerable (para los otros, of course) que el molto vivace. La típica borrachera en la que se hacen bromas pesadas que pasan a fúricos reclamos y luego a llanto y rompimiento de platos y luego a estallidos de risa. Normalmente no duran mucho: después de tanta variedad de sentimientos entrecruzados, el borracho cae medio inconsciente por ai.


Sotto voce: andar tomando a escondidas, en botellas de dizqueagua que traen vodka o en botellas de cocacola que traen ron.


Troppo: matizado. Ej: "traía un adagio ma non troppo, por lo cual se logró poner algo vivace después".


En fin, ahora que la conoce, no hay motivo para que no use esta terminología que lo hará quedar frente a los borrachos incultos y vulgares como unos verdaderos dandys de la botella.


En la imagen: el maestro Karajan dirige un scherzo ma non troppo.

Thursday, July 31, 2008

Manos a la obra


¿Está harto de pedir cada año las dos becas y que no lo den ninguna? ¿Está harto de mandar sus pergeños a cuanto concurso existe y que le den nomás nada? ¿No tiene nada mejor (o peor) qué hacer? ¡Conviértase en el poeta maldito de su generación! Aquí algunos tips recogidos de lectura reciente y personaje literario:


-Búsquese una ropa o zapatos vintage. Esto es súpercool. Usted no utilizará una palabra tan mamerta, por supuesto, pero describe exactamente cómo se quiere ver.
-Finja estar más ebrio de lo que de verdad está.
-Lea con aire de estar haciendo un favor a todos los pinches ignorantes del público. Frases como “y ahora uno con métrica para educar a los poetas” son muy buenas.
-Tome vino tinto en la mesa de lectura. Es ultracontestatario pero no deja de ser bohemio-nice. Si usted se bebiera una caguama sería un guarro. El buen vodka o el güisqui son para mamertos y para las cortesanas del estado. Usted es un poeta del lumpenproletariado muy orgulloso de serlo.
-Mésese los cabellos, con aire de poeta loco, antes de empezar un nuevo texto. (O haga algo similar que enfatice que usted es una realidad aparte: la realidad de la creación constante.)
En el after:
-Dele de topes a su interlocutor. Esto demostrará cuán alivianado es, pese a que es un poeta sublimísimo.
-Cuélguese del cuello de la dama con la que quiere ligue, que pueden ser varias. No importa si ella se siente asfixiada: completa perfectamente su caricatura de infante terrible de la literatura.
-Acérquese al becario que llegó (recordará que el mundo está dividido en dos: becarios y no becarios). Salúdelo primero muy amablemente. Después, cuando alguien se acerque, deje caer una joya como la siguiente: “¿Ustedes no conocen a Claudina? Déjenme presentarles a Claudina. Ustedes no lo saben, pero es un honor que Claudina Do-min-go, hija de un grande de la cultura y muy influyente ella también, haya bajado hasta aquí desde las altas cumbres del parnaso literario para estar con nosotros.” Usted creerá que es ingeniosamente irónico (más o menos como Homero Simpson) en su tono. No olvide fingir, al mismo tiempo, que no se da cuenta. Esto porque usted no tendrá los rencorosos güevos, pero güevos al fin y al cabo, de decirle al becario: “Tu poesía es una mierda; no como la mía que es maravillosa sin becas.” Más adelante, dígale (pues además de ser una autoridad literaria ignorada, usted es franco) lo que de verdad piensa, pero con subterfugios: “Yo te considero más amiga que poeta. Hablo, sobre todo, de cuando los dos nos conocimos allá en los bajos fondos (SIC).” Hágalo todo con plena libertad y desparpajo. Recuerde que usted no está siendo irrespetuoso ni molesto con otras personas: simplemente señala adecuada y valientemente las contradicciones de la gran ubre cultural que, diciendo que promueve lo mejor de la poesía mexicana, no lo tiene permanentemente becado, reseñado, premiado, publicado y homenajeado a usted.
-No se preocupe demasiado por esto último: su reino es el de la poesía. La poesía está con usted. Allá los otros, esos pobres pendejos que tienen que entregar informes cuatrimestrales en donde sólo queda reflejada su mediocridad literaria. Secretamente lo envidian, por eso (y no porque estén divertidos por su caricatura, que es la caricatura del medio literario) escriben en su blog de usted, sin nombrarlo. Usted los ha ofendido gravísimamente y ellos, en venganza, utilizarán todo su poder literario en su contra (no lo dude). Que no le importe: su obra (lo descubrirá dentro de cincuenta años un joven inteligente) fue la mejor de su generación.

Saturday, July 19, 2008

Taxco


Desde Tijuana la Bella nos llega esta foto en la que los retratados posaron como equipo de fútbol llanero, sólo que en lugar de portería por marco, se eligió una fuentecita en Taxco.


Ante ella surgen infinidad de preguntas y otras tantas posibilidades de respuesta: ¿quién sí durmió? ¿quién no ha desayunado? ¿quién está disfrutando la posada? ¿quién quiere asesinar al fotógrafo? ¿quién no quería salir en la foto? y sobre todo ¿quién está más devastado (a)? Yo no seré quién haga las sugerencias. En todo caso, quierido lector, y si no tiene nada mejor qué hacer, hágalas usted.

Tuesday, July 15, 2008

Tiempos de crisis


Ya di en el blanco: lo que tengo es la crisis de los veintes. No he leído mucho al respecto, así que tendré que inventar su modus operandi basada en las minuciosas observaciones emocionales de los últimos diez meses:


-Sentimiento general de agotamiento.


-Abulia, pesimismo. Un general estado de agotamiento moral y emocional parecido a la depresión sin que se presenten los típicos síntomas de ésta.


-Sentimiento de fracaso generalizado. Sentimiento de haber perdido mucho tiempo anteriormente en cosas que eran muy importantes y que ahora no tienen sentido: la búsqueda de la felicidad, el éxito, la notoriedad, la gloria literaria, etcétera.


-Descubrimiento de una realidad (al menos aplicable para uno) deprimente: la vida es menos emocionante y encantadora de lo que uno creía: en realidad lo importante es tener qué comer sin que el esfuerzo resulte brutal y que la neurósis de los prójimos rocen lo menos posible con la neurósis de uno.


-Poca motivación para emprender nuevos proyectos. La que hay se reduce a la necesidad y urgencias básicas: comer, pagar deudas.


-Incomodidad hacia la morada actual.


-Incomodidad en la piel actual.


-Necesidad (urgencia) de estabilidad económica.


-Miedo y espanto ante el futuro. "¿Así va a ser todo siempre?" "¿Qué voy a hacer cuándo envejezca?" "¡No quiero envejecer!"


-Descubrimiento de verdades que "todo el tiempo estuvieron ahí" y que sólo ahora se observan. La bajeza moral de uno; la discapacidad emocional de uno; las limitaciones intelectuales de uno; las limitaciones de la propia persona entendida como la suma de la salud, la apariencia física, el currículum, el estatus social (el de uno, el de la familia de uno, el de los amigos de uno), la inteligencia (o falta de) inteligencia emocional de uno, las capacidades e incapacidades y la reputación de uno.


-Redescubrimiento de las cosas que uno ya sabía que rigen al mundo y que por lo tanto lo condicionan a uno a vivir bien, mal, al borde de los bordes o en la mierda, pero, a la vista de que son leyes férreas, resultan todavía más cabronas ahora.


-Urgencia por congraciarse con uno mismo de algún modo. Poner manos a la obra en algo (la tabla de salvación), pero con nerviosismo y preocupación de que, de nueva cuenta, haya un nuevo desencanto tras el esfuerzo.


-Miedo a fallarse a uno mismo.


-Dudas cotidianas respecto a temas existenciales: ¿tanto esfuerzo emocional, mental y físico para no sentirse a gusto con uno mismo? ¿tanto esfuerzo para despertarse al otro día y darse cuenta de que lo único que hay es más necesidad de esfuerzo? ¿mis semejantes son poco empáticos conmigo o yo espero mucho de ellos? ¿es la amistad una ecuación de necesidades de sobadas de ego? ¿por qué ya no tengo fe en el futuro, como antes? ¿cuál es la clave para ser feliz (porque sí hay gente feliz)? ¿me exijo demasiado? ¿soy en verdad tan estúpida o sólo un poco miedosa? Sabina tenía razón: "al tren del desconsuelo, si subes no es tan fácil bajar".


-Conciencia de que un loquero no va a hacer nada por uno: uno necesita que se muevan las cosas y uno se mueve para que se muevan, pero "sin la emoción que uno ponía hace cinco años".


-Conciencia de que estados estado y ánimo no son nuevos. Ahora son más álgidos, pero hace tiempo que aparecieron por vez primera. Carbono catorce los fecha por ai del mes del marzo de 2004 y el motivo es tan común y tan cursi que produce encabronamiento.


-Reafirmación y pase de lista de las cosas que según uno están bien o mejor que antes: uno es menos ingenuo que antes; uno es menos imbécil que antes; uno está conciente ahora de sus limitaciones; uno está urgido y por lo tanto la diosa de todas las diosas, la Necesidad, le iluminará a uno el coco; uno está sano; uno todavía es joven (aunque ya no tanto); uno no es desagradable físicamente y si uno se lo propone, puede ser muy encantador; uno se conoce ahora mejor (gulp) y sabe qué cosas tiene que evitar para salvaguardar su salud mental y qué cosas necesita-necesita y qué cosas "son sólo vanidad".


-Tensión y estrés constantes.


En fin, creo que es todo. Lo más interesante de todo es el resultado. ¿Cuál será el destino de este equino torpe? ¿Logrará traspasar las férreas y bien defendidas murallas de la Paz Mental? ¿Perderá las crines en este proceso? ¿Dejará de galopar libre y locamente por ahí (¡no, no, esperemos que no!)? ¿Logrará impedir que le pongan montura al tiempo que asegura su conservación? ¿Será reventado? ¿Harán moraleja de él o conseguirá evadir con su astucia (primero tiene que conseguirla) la timoratez pertinaz del mundo? ¿Se volverá completamente cínico? ¿Perderá de una buena vez la cordura? ¿Perderá la vergüenza? ¿Perderá por completo su fe en Todas las Cosas Nobles? ¿Qué hará? ¿Qué hará? ¿Cómo procederá? ¿Lo aconsejarán por las noches las Musas o Mefisto? Desgraciadamente para el lector, tendría que esperar algo así como cinco años para encontrar respuesta a estas preguntas y es probable que no las lea en un blog. Si el Caballo del Mal (término acuñado por cierta chistosa) triunfa, es probable que no se enteren o no se den cuenta, en cambio, si fracasa, lo hará de manera estrepitosa.
Foto: la Ciudad de los Palacios con un clima ad hoc al de estas borrascosas reflexiones.

Sunday, July 13, 2008

Qué tiempos aquellos


Estas son algunas pulquerías infraccionadas entre 1919 y 1920, cuando la gente ponía más inspiración, humor y emoción a la hora de nombrar su pulcata.



El colegio de baco
El combate de las fieras (infraccionada un montón de veces)
El asalto de Chapultepec
A donde lo quieras
A ver que sale
El asistente
Los bolsherviques en Berlín
La carcajada
La dificultad
Mi despacho
La domadora
La dicha
El estudio de los monos
Esperanza gris
La frontera alemana (¿?)
El gran susto
La gran batalla de Otumba
La higiénica
La inspiración
El infierno
La mensajera de los dioses
La móndriga
Los ojitos de Merceditas
El tinacal de la santísima (SICOTE)
La revendedora de recargue
Los del rastro aquí
El tercer empuje (ah cabrón)
Un día de campo
Voy de nuevo
El recreo de los zorros (Dr. Erazo y Dr. Andrade)
La elegancia


La palanca
Todos contentos (ah, qué bonito)
La gloria del káiser
Voy más a mí
La unión de los amigos
Los degenerados
El rey que rabió




Personalmente, optaría por El recreo de los zorros, que me hubiera quedado muy cerca, pero se oyen tentadoras A donde lo quieras, Un día de campo, El rey que rabió, La gloria del Káiser y La revendedora de recargue.