domingo 1 de noviembre de 2009

Juimos advertidos

Proceso (sí, el Proceso que un 80% --consulta Mito-ski— de la clase “culta” ((juar, juar)) lee y cuya lectura sólo reconoce un 50% ::¿del 100 o del 100 que es ese 80? no lo sé, por algo reprobaba matemáticas:: de los cuales la mitad dicen que es una mierda pero que qué rica es la mierda); en fin, el semanario salinista más antisalinista del mundo, publicó un artículo amarillista (para no dejar) sobre nuestra ciudá capital, que “nos contiene” una lista de todos los riesgos a que está expuesto El Chilango, ente que puebla las pesadillas de algunos compatriotas provincianos y, desde hoy, Patrimonio de la Humanidad del Universo Paralelo 338. Como un regalo de día de hechiceras (porque brujas andamos desde enero), les hago un resumen para que documenten su paranoia. (En el artículo Dos Romano de la sección 69 del decreto de la Unesco paralela, se reconoce como rasgo característico del chilango la “paranoia esquizo”, que consiste en poder estar comiendo ostiones en un puestecito de esos que hay afuera del panteón que está saliendo del metro Centro Médico, mientras uno de “preocupa” por la inminente guerra bacteriológica.)

¿Cree que un sismo acabará con su vida?
Tiene razones científicas si vive en las colonias Centro Histérico, Centro Alamerla, Nonoalco Ratelolco, Warrior Inc, Peralvillo, Botulimi, Atlampa (reverencia que pide piedad a sus rateros), Santa María la Ramera, su brincos dieras la San Rafael, la muy nais (y muuuy bonita) Cuauhtémoc, la menos bonita pero igual de cara Juárez, la medio linda y retemamona Condesa, su hija putativa la Hipódromo, esa caja de pandora conocida como la Buenos Aires, Sensible y Reputada Colonia D’orcores Hidalgo, la muy sudaca Roma, la muy padre (y poética) Roma Sur (de donde se puede llegar a pie a los ostiones arriba mencionados), la muy amable (no es coto) Obrera; las diosas de los atardeceres desenvainados (Revolución y Tabacalera) y todas las Del Valle y Narvartes (doble perdón por el centra-centralismo). Eso dice el Mapa de riesgos sísmicos. Los muy inexactos olvidaron a la República de Tepito y ese viaje al 85 que es la Tránsito. Muy mal; Caballito de Troya los reprueba: cero bolita en la tarea.

Ahora que si es usted un habitante de la ya mítica delegación Iztapalacra, Tláhuac (y ya de paso Iztacalco), lo que debe temer es que se lo trague la tierra; unas grietas dantescas lo pueden devorar. Eso dice el Mapa de riesgos geológicos (bueno, no lo dice así, pero yo le quito las florituras y los eufemismos).

“Tomó 600 mil años formar nuestro acuífero” y en 50 nos lo hemos chingado (cita con paráfrasis a algún experto). Por ese pecado de hombre-bestia pagarán los habitantes de la ilustre delegación Nálgaro Obregón, la Magda y quizá (digo yo) Cuajimapla (supongo que los jodidos de la barranca; no creo que Santa Fe esté sobre un frágil territorio).


Eso sin contar con que la ciudad de México es habitada por chilangos. Si descartamos (como debemos) a la GAM por su cercanía con Ecatepec y San Juanico, a Coyoacán por la casa de Frida Kahlo y sus turistas mamers, a Tlalpan por sus Ajuscos Medios, a las dos que son panistas por idems y a Xochimilco por sus trajineras llenas de borrachos fresas y canales con ajolotes mutantes, sólo hay una delegación donde la vida es viable: Milpa Alta: así pues, en caso de que el 2012 nos alcance, sólo los borregos y los conejos, los rancheros misóginos (y sus viejas agachadizas), la radio indígena (¿todavía existe?) y los mixiotes sobrevivirán. Chale, ya hasta a mí me dio miedo. No me gustan los micsiotes. Mejor diré como ese gran intelectual existencialista conocido como El Pejito: “mejor me voy a dormir, antes de que algo malo pase” (la coma es mía). No ha nacido pensador capaz de revelarnos el sentido último de esta frase, pero de que tiene implicaciones cosmológicas profundas, las tiene.

jueves 15 de octubre de 2009

Desvielamiento II

Esto apareció en mi correo electrónico:

mama te mando mi cv ayudame buscando algo en cualquier secretaria o algo del gobierno!


un beso bye

Pero recordé que yo no tengo hijos (mucho menos de 20 años o más) y si los tuviera y escribieran así, ya estaría en la cárcel por cometer filicidio o como se llame.

Examen para los lectores-correctores:

En este texto:

El ! indica: a) sorpresa b) "me urge" c) es una sustitución de "por favor"

"Algo del gobierno" se refiere a: a) paraestatal b) o ene ge con apoyo federal c) ¿banco endeudado? d) es imposible saberlo

Desvielamiento I

A ver cuándo vuelvo a aceptar otro bomberazo de éstos. Por cierto, desde mi casa, en Doctor Vértiz y Erazo, honorable colonia Orcores-Hidalgo, se escuchó ora sí que "la voz del pueblo" a su paso por Reforma y Bucareli. ¿Se atreverá pestilente Caguerón a hacer oídos sordos?

Antidecreto

Retiro lo dicho: voy a seguir hablando pestes de ese presidente suyo de ustedes que yo también tengo que tolerar. Razón: es imposible omitir que, además de las aberraciones naturales que nos presenta la existencia, ser gobernado por un asno bonsai es una gran desgracia. Y dos: porque como Hacienda me mandó dos "atentos avisos", tuve que usar mil pesos en pagar dos meses de impuestos, así que podemos considerar que he contribuido con dos centavos al salario más inútil que se pague en todo México.

Y dos: estar con el SME, sí estar con el SME, aunque sea a la distancia.

Decreto

Se declara extinta (en este blog) la existencia del gobierno innombrable defecal (perdón, federal) por su probada, corrobada (y sobre todo, prevista) ineficacia. De ahora en adelante, se hablará de un país gobernado por zombis destripados, marranos de Granja animal u otra especie de seres sin alma, para apegarse a la realidad.

Firmado el día de la puta madre del mes de chingue-a-su-madre por mis ovarios (los dos, el que no sirve se adhiere).

Los que hoy nos quedamos en casa a ganarnos el pan de cada día corrigiendo cosas innombrables, nos sumamos a la gran mentada de madre a ese esperpento de gobierno de vómito de perro. ¡GÜEVOS! Y, por cierto, abstractos reaccionarios, no está uno "con el SME", está con uno a favor de uno, antes de que nos lleve a la Gran Mierda ese gobierno al que todavía unos defienden. ¿No sería más fácil admitir la equivocación monumental, ya que todos la estamos sufriendo?

PD Lo pienso cumplir. Este es el último día que hago referencia (retórica) a los hijos de perra que de por sí me chingan, nada más por llevar a la mierda-mierda (porque en la mierda ya estaba) a este país. De ahora en adelante, insisto, los "sublimaré" en otras entidades. Sí, mi categoría de queja es individual y egoísta, como creo que debe ser, y añado, ninguna generación, por bastarda que sea, merece lo que nos han recetado a nostros los últimos años, generaciones, que, dijeron, estaban "construyendo la historia". Luego se preguntan por qué uno es un pesimista.

Pd2 Y no haré futura referencias reales porque llego a la conlcusión de que, por pésima escritora que sea, mis palabras valen más que todas las que hayan pronunicado en toda su vida aquellos a los que debemos nuestra miseria. (Porque sí hay culpables.) Y más güevos.

jueves 17 de septiembre de 2009

Septiembre





Un poco tarde (pero bueno, es probable que si yo fuera partera llegara a los bautizos), mi quince de septiembre. Desde Chintolololandia: felices fiestas patrias (porque 199 años de recibir por culo son para celebrarse).

sábado 12 de septiembre de 2009

¡Descubren cenote ceremonial en la Doctores!








Ya quisieran nuestras "autoridades". No, la única noticia es que están rebanando el mítico-mágico-monumental Chipote que Crece, llamado irrespetuosamente "chipote" por el diputado que convocó al inicio de obras y que supone que Yo pedí que le dieran en la madre a tan prestigiado vestigio de civilizaciones del pasado (que ocultaron en su interior un ovni). ¿Qué había bajo el chipote? Además de agua (parece que era un "chipote de agua"), pues no sé, porque no fui al banderazo del deschipotamiento. Tampoco había puesto nada en el blog, porque atravesé por un peligroso trance de cambio de casa/bomberazo editorial. Hoy ya tengo internet, pero estuve viviendo en la damnificación como por tres semanas: con la ropa en bolsas, los trastos en cajas, sin estufa, sin teléfono; además, corrigiendo harto para editorial que lleva sus libros a la SEP y transportando mis chivitas en diablo desde mi antigua casa, pues me mudé a dos cuadras de donde vivía, así que se me hizo fácil trasportar todo en el diablo... y casi me cuesta un ovario.
¡Qué capacidad de acumular pendejadas físicas que no llegan a bienes tiene el sapiens sapiens! Una vez una persona me dijo que entre las seres humanos existía la casta ¿o raza? de los Acumuladores de Triques; y que si uno tenía en vía materna o paterna a un Acumulador de Triques, uno ya tenía un sino claro. Cuando me dijo esto, hace como cinco años, terminé por convencerme de que era un imbécil. Ahora me acordé de su sabio descubrimiento, al darme cuenta de que pertenezco a la casta de Acumuladores de Triques, y que estoy doblemente predestinada, pues mis dos donadores de materia genética también son Acumuladores de Triques. De mi madre heredé la manía de llenar los anaqueles de la cocina con trastos contenedores, que, al menos yo, termino sin usar. Mientras guardaba y tiraba sufría con ello: "¿Será que me arrepentiré de tirar este frascote de cristal que no he usado en dos años (y al que le falta la tapa)? Y estos frasquitos chiquitos tan chidos y tan útiles, ¿cómo los voy a tirar? ¿qué les puedo poner adentro? ¿por qué será que no los uso?" Y de mi padre la tendencia a guardar triques ceremoniales y emocionales: canicas, un arete que no tiene par, unas piedras, caracoles, una cintita de lentejuelas (con poderes mágicos, of course), los coches de mi hermano pequeño, una mosca de plástico chiquita, etcétera. Pero puta, una cosa es guardarlos y otra muy jodida cargarlos tres escaleras abajo y echarlos al diablo; y luego subirlos otra escalera empinada. Y luego el horrible verde que tenía el estudio nuevo y que tuve que pintar de naranja (un naranja chido). Y la estufa (¿por qué me pasan estas cosas a mí?). Primero no tenía estufa (en el otro lugar usaba una integral); luego mis progenitores me regalaron una con motivo de mi complaños (SÍ, CUMPLIMOS AÑOS VAN THE MAN Y YO: ÉL EL 31 DE AGOSTO, YO EL 8 DE SEPTIEMBRE); luego no sabía cómo conectarla; luego me traje una manguera de casa de la jefa; luego fui por un adaptador porque no encajaba la manguera; luego el adaptador estaba grande; luego de que regresé por el adaptador correcto, la conecté y calenté agua para un té: se acabó el gas; luego perseguí al camión del gas porque por las chingadas obras de deschipotamiento no pasa mero enfrente el camión; luego olía un chingo a gas cada vez que la prendía; luego un alma caritativa vino a confirmar que la había conectado bien, hizo unos pases mágicos con los quemadores Y YA: espero que no pase nada raro ahora. Por todo eso es que sigo sin carburar correctamente y ya hasta redacto así de horrible.

Fotos: del deschipotamiento. En la última, no confunda usted la actitudad meditabunda del hombre de la derecha con lelez. Ya desearían Mircea Eliade o Elias Caneti tener acceso a lo que pasa por su masa encefálica.

Aunque tarde: feliz complaños al maestro Van Morrison y a mí. Cumplí los malditos 27, lo que significa que durante los siguientes 12 meses deberé ser especialmente cuidadosa a la hora de libar. ¡Aún no quiero morir! Con todo y mudanzas y deschipotamientos, me gusta la vida.

Lo que nos trajo la lluvia




Sí, mucho excremento desentubado, pero también, desde el maravilloso reino fungi, señoritas y pambazos. Yo preparé un bocadillo de pasta con señoritas mientras escuchaba los alegres himnos de amor del maestro Van the Man.

martes 11 de agosto de 2009

Ora sí


Acabo de leer una nota en La Jornada que me hace pensar que lo del agua sí va en serio. Se supone que si no ahorramos agua en este segundo bimestre, nos vamos a quedar sin ídem para febrero, y que entre los planes para conservar el líquido está cortársela (el agua) a los morosos. ¿Y los morosos que no tenemos dinero y que no pagamos el agua por eso? ¿Quién nos protegerá? Yo debo creo que ya 4 bimestres, pero neta, gasto bien poquita. He aquí los ahorros que hago, por si alguno está interesado en ponerlos en práctica en su gastadora casa:

-No me baño diario, ¿pa qué?
-Trapeo como una vez al mes
-Lavo los trastos sólo dos veces por semana
-Lavo mi ropa interior y otra en la ducha, mientras me baño (cuando me baño)
-Por cuestiones de higiene, cuando no me baño, realizo el "baño torero": las orejas y el rabo, con como cuatro vasos de agua. Señores, la solución al problema del agua es, por mucho, EL BAÑO TORERO. Pongamos de moda otra vez el bidé, en serio: según yo, a menos que uno trabaje en una mina, uno no puede estar "tan" sucio, ¿para qué gastar tanta agua? "Ahí", sobre todo si uno es dama, pues si hay que echarse agua, pero a menos que en vez de conejo ustedes tengan canguro, pues como con un vaso de agua basta.
-Ah, y como ya lo recomiendan los ambientalistas brasileiros, hago pipí en la coladera cuando me baño, aunque yo pensé que eso lo hacíamos todos; qué mamones los que no lo hacen.
-(Mi mamá, que sí es muy limpiecita, apoya lo siguiente): lavar la ropa con la misma agua de la lavadora como para tres o cuatro tandas de ropa. Insisto; si uno no trabaja en una mina, ¿qué tanta mugre puede recolectar uno?

Según yo, así ahorro hasta un 70% de mi consumo normal. Como tengo un metabolismo muy cabrón, voy al baño seguido (y sí le jalo), así que quizás no sea tanto, sino un 50%. De todas maneras, son muy chingones, ¿no?

Como verán, mis propuestas fueron insipradas por la Santa Güeva, pero ahora, así como están las cosas, soy un prócer. Lo único malo es que la Comisión de la Agua no se entera, con eso de la tarifa unitaria por zona, pago igual, 139 pesos bimestrles (o pagaría, si los pagara), igual que mis vecinos que tienen dos hijos y que se ve que sí se bañan. No, mis cabrones, ahora que vivimos (con la jodida recesión) como en épocas de entreguerras, hay que vivir como entreguerras, pero completo: en serio, los niños deben aprender en la escuela los pormenores del BAÑO TORERO y ¡de vuelta el vidé!, así, por ejemplo, yo me bañaría "completa" no tres, sino sólo dos veces por semana, y eso porque sudo harto; hay gente que podría bañarse una vez cada dos semanas, sin que resultara antihigiénico.

En la imagen: lo que parece ser, según mi documentada opinión, una fabela de Observatorio.

domingo 9 de agosto de 2009

Tarde mexicana

Acabo de leer una mala novela mexicana. Sí, ya sé que eso no debería ser noticia ni tema de nada, pero el caso es que la leí, la analicé (no la boté, como suelo hacer con los libros que no me gustan); aunque es verdad que algunos párrafos me los brincaba y otros los pasaba muy rápido, le dediqué una tarde, por puro morbo. Yo pensaba ojearla, porque nada más me interesaban unos cachos sobre materia de libro inédito mío, pero sentí harto morbo en cuanto me di cuenta de que era medio maletas y creo que pensé: “voy a ver si este libro se vuelve peor conforme avanzan las páginas.” Aparte, yo creo que el hecho de que mi tele funcione muy gacho fue el verdadero motivo; uno no sabe qué es peor. Era una novela mala escrita con disciplina, por eso también la terminé, y porque me cayó bien la foto del autor en la contra (sí, ya hasta hablo así). Hay ciertos libros que son malos-malos, malos-descarados, abortos literarios. Uno se imagina al autor diciendo: “Si no entrego esto a finales de año, me van a pedir cuentas en el sistema” o “en realidad escribí la primera parte pa que me dieran la beca, y ya pues la terminé por pura disciplina”. Ésta no: parecía ser la apuesta del autor, que claro, se vio recompensada con premiote, pero no por la literatura. ¿Cómo se llama el autor? No lo revelaré: porque a) ya les dije que me cayó bien y hasta dije “pobre ñor, ¿sabrá ahora que su novela es remala?”, b) porque todavía vive y c) porque no se me da la gana. Ahora, pasemos a la reseña. ¿De qué trata la novela? Respuesta: de nada. Cero bolita: no había historia, nunca la hubo. Algunos se hubieran detenido aquí, pero no nuestro autor, que siguió adelante y rellenó hartas cuartillas seguramente con una Olivetti. Hay dos narradores y dos “historias”: en una, una doñita recuerda cómo eran los tiempos en sus tiempos (creo que me hizo daño). Ahora, esta parte está más o menos lograda; muy documental y documentada; no era necesario esmerarse en el personaje y no lo hizo, así que chido por él. Pero una doñita que recuerda cosas que las doñitas recuerdan y que se enternece y se escandaliza como doñita no es tema de novela (bueno, ya sé que abundan casos para refutarme), así que inventó otro personaje: un personaje que tengo la impresión de que es el autor (abundan casos de muy mal gusto en que los autores se retratan en sus personajes ad náuseam, ¿podríamos pedir tantita creación y ficción a los escritores?). Esta parte de la novela está narrada omniscientemente y hay muchos chistes (remalos todos) mezclados con hartos neologismos obvios y con ese como “marxismo priísta” tan de moda entre nuestros queridos escritores nacidos en los cuarenta y los cincuenta. Y sucede en París, donde el autor personajeado conoce a un ente femenino que no llegó a personaja y suceden varias cosas aburridas o absurdas, pero, como dijeran unos cábulas, “en versión mala onda”; además de los consabidos lugares comunes de lo que seguramente él consideró una novela total (más bien una novela mortal): cogida, disquisiciones filosóficas, políticas, más verga y coños, complot político de grandes dimensiones, bla bla. Ahora, si uno no tiene una historia es arriesgado ponerse a escribir; si uno lo consigue, uno se tendrá que detener frente al mítico callejón sin salida, ¿y entonces? Bueno, pues todo escritor mexicano que se precie sabe que sí hay salida: inventar jaladas tipo ciencia-ficción, realismo mágico o todo revuelto. Y aquí es donde, disciplinadamente, el autor escribió un esperpento de novela. Yo seguía leyendo. Salía a comprar algo para alimentarme, me bebí otro litro de té de palo azul (prohibido alburearme) y seguí leyendo. Luego ya no me cayó tan bien el autor, porque como que se dio cuenta de que su libro no tenía pies ni cabeza y yo creo que pensó “pues ya, chingue su madre” y quiso darle un giro intelectual “pero en versión mala onda” y pues ni siquiera terminó su dizquetrama, confesando, entre líneas, que pues ya que todo era tan absurdo, pues ni pex, que no tenía intención de finiquitar a uno de sus personajes (un gringo malobra) por mecanismos “tradicionales”, sino a la manera de los Unsolved Mysteries (pero en versión mala onda). Chales y más chales. Para terminar, le puso el título más pinche (y más absurdo) a su “cosa”, y para acabarla de joder, yo usé una tarde entera leyéndola, por puro morbo. Bueno, he de confesar que me reí como nueve o diez veces. Y que me acordé de otras novelas mexicanas “versión mala onda” que he leído y creo haber descubrido (digo, ya que estamos en esas) un tipo de libro en la narrativa mexicana “mala onda”: empiezo un libro sin tener historia + el personaje soy yo (y mis traumas) + hago chistes para “seducir” al lector + ya llevo un rato escribiendo y no veo dónde termina esta madre = ¿qué hacer ahora? = claro, la chaqueta mental + cogida (eso siempre funciona) RESULTADO literatura “mala onda”

jueves 9 de julio de 2009

cursum perficio

Estas son las colaboraciones que durante 2 años y medio publiqué en El Financiero. Las puse en este blog para que las lean, porque probablemente nunca supieron que hacía esta columna.

http://www.manzanitapodrida.blogspot.com